Al comprar o vender un terreno, debe tener en cuenta las implicaciones fiscales. Dependiendo de las circunstancias, puede pagar el IVA o el impuesto sobre transmisiones patrimoniales. Para un empresario puede ser más ventajoso pagar el IVA que el impuesto de transmisiones. De este modo, podrá reclamarlo como deducción y reembolsarlo. Si el comprador es una persona física que desea adquirir un terreno para uso personal, debe estar dispuesto a pagar el impuesto de transmisiones. En este caso, pagará el 10% en lugar del 21% de IVA.